¿Para quién?

¿Para quién? el servicio de Legado Emocional es para quien:

 

  • Desee ser recordados a su manera. Para quienes no desean que las habladurías o la gente distorsione lo que son. Para quienes quieran decidir un recuerdo digno y real de su persona.

 

  • Quiera trasmitir su experiencia, vivencias, consejos intergeneracionalmente. ¿Te imaginas que tus tataranietos puedan verte contándoles cómo conociste a tu mujer? ¿o cómo fundaste la empresa familiar?¿o qué valores te gustaría que conservasen?

 

  • Esté preocupado por cómo se vivirán sus seres queridos su ausencia y deseen consolar a sus familiares tras su muerte con un mensaje que les reconforte. Ayudarles a hacer su duelo.

 

  • La enfermedad le consume su tiempo y desee aventajarla planificando su Legado Emocional. Está demostrado que terapéuticamente tiene un inmenso beneficio hacer un Legado Emocional tanto como para aceptar la situación propia como para recuperar la serenidad emocional que la propia enfermedad puede arrebatarnos.

 

  • Tenga un conflicto emocional que no sabe si van a solucionar en vida y quiere dejar un mensaje a esa persona en concreto, por si la muerte le sobreviene antes de poder resolverlo. Porque las heridas emocionales duelen profundamente en el alma y es lícito querer curarlas.

 

  • Se dedique a una profesión de riesgo y le pueda sorprender la muerte en cualquier momento. Dejar “atados y bien atados” los asuntos emocionales aún más importante que dejar los temas materiales resueltos.

 

  • Necesite recuperar la serenidad emocional. Para cualquier persona que tenga una espina clavada en el corazón y necesite sacársela. Porque a veces consentimos y aceptamos situaciones que no hacerlo provocarían un conflicto familiar, pero que no deseas marcharte de ésta vida sin que sepan qué pensabas realmente.

Es difícil contestar a la pregunta ¿para quién? porque en realidad hay tantas situaciones que requieren hacer un Legado Emocional que es complicado exponerlas aquí. Pero como línea general un Legado Emocional es para quien desee trasmitir su amor y cariño, para quien quiera ser recordado tal y como él decide, y que su estela pase generación tras generación.

“Quiero que algo de mí perdure después de la muerte” Ana Frank